domingo, 28 de octubre de 2007

Las Ciencias Antropológicas-Antropología Lingüística


Antropología Lingüística

La Antropología Lingüística es quizás, uno de los cinco principales campos de la Antropología que menos se conoce entre los no-especialistas, y hasta entre algunos(as) antropólogos(as) muy mal entrenados(as) y educados(as). Por lo general se piensa que el estudio del lenguaje equivale estrictamente, al estudio de las formas gramaticales que tiene un idioma y cuales son las reglas de tal gramática. En otras ocasiones, se considera que el estudio de las lenguas humanas se reduce a estudios sobre unidades fonológicas de sonidos humanos. Otra manera de pensar sobre los estudios de lenguas es aquella que enfatiza en aspectos estrictos de semántica. sintaxis y simbología.

Ciertamente, todo lo dicho en el párrafo anterior, forma parte integral e irrevocable del estudio lingüístico, y tal estudio forma parte integral de la Antropología. Sin embargo, el estudio antropológico de lenguaje incluye el énfasis especial que se le asigna a la diversidad estructural de uno o varios lenguajes, que se constituyen como parte de los procesos característicos de una cultura,. En otras palabras, el lenguaje adquiere forma y dimensión dentro de un espacio cultural, y también, la producción del lenguaje forma parte esencial de la formación de la cultura. El estudio antropológico del lenguaje incluye los aspectos relacionados con el origen del lenguaje, así como la organización cultural de los sistemas de sonidos y significados que es la gramática del lenguaje, llegando a la multiplicidad de variaciones lingüísticas que existen en las formas de comunicación humana. El estudio antropológico del lenguaje utiliza como punto de partida la estructura fonética (i.e.; estructura de los sonidos), morfológica (i.e.; estructura de las palabras) y sintáctica (i.e.; la estructura de las oraciones) del lenguaje. Todas estas categorías lingüísticas, como conjunto, son clasificadas de acuerdo al orden y jerarquía cultural que poseen. Este orden y jerarquía de la estructura gramatical del lenguaje está dado, tanto por la producción cultural del lenguaje, así como del significado de la variabilidad lingüística. Esto quiere decir, que todo forma lingüística produce y se produce como significado. A esto se le denomina semántica.

Una definición un tanto general, pero adecuada, que se le puede ofrecer al término lenguaje es que éste representa, ante todo, un sistema humano de unidades de sonidos (i.e.; fonemas) que se constituyen como unidades en palabras, y que a su vez, éstas se combinan por medio de una serie de reglas, denominada gramática; para formar un modo de comunicación que puede ser a su vez, hablado, escrito y representado dentro de un contexto culturalmente producido, y que a la vez también es dinámico, y a toda vez que se reproduce.

El estudio lingüístico en la Antropología, pretende de esta manera establecer una relación entre la producción del lenguaje y cultura. Es por esta razón que el estudio antropológico del lenguaje presupone de un análisis detallado de los símbolos, formas y significados de los usos del lenguaje como parte de diferentes grupos sociales de hablantes, aún entre aquellos quienes ocupan un mismo espacio geográfico y social. Estos estudios también, están íntimamente vinculados a contestar preguntas tales como por ejemplo; qué es ideología.

El estudio antropológico del lenguaje se caracteriza, entre otras cosas, por el énfasis que se le asigna al contexto cultural de la producción de los signos, símbolos y significados. Igualmente se estudian la diversidad de formas culturales que tienen los intercambios sociales en el proceso de comunicación.


Antropología, lenguaje, cultura y evolución

La Antropología Lingüística tiene como su principio de estudio, la producción del lenguaje como una unidad cultural, tomando como punto de partida la habilidad bioevolutiva única del ser humano para producir el lenguaje, así como el contexto donde la producción del lenguaje adquiere su forma, dimensión, lógica, y significado. O sea, la dimensión de la cultura. Para la Antropología la producción del lenguaje y la producción de la cultura no son dos formas dicotomizadas; o sea, mutuamente excluyentes. Todo lo contrario, la producción misma y la acción misma de crear las condiciones de existencia del ser humano, necesariamente conlleva que en ese proceso se suceda la producción del lenguaje. Es por esta razón que los(as) antropólogos(as) no hacen en su trabajo, total énfasis en la particularidad fonológica que una lengua pueda tener, o en la multiplicidad de variaciones de sonidos y sus combinaciones fonéticas que viene a caracterizar la estructura lingüística. Todo eso es muy importante para el estudio lingüístico. Sin embargo, el trabajo antropológico está destinado a enfatizar en aquellas formas culturales que tal producción y aprendizaje del lenguaje tienen, el contexto particular de los modos de vida que anima y significa este proceso, y la relación lenguaje y cultura. El estudio morfológico y sintáctico del lenguaje es secundario. En algunos casos, no es una sorpresa que algunos antropólogos inclusive ignoren estas variables.

Por otra parte, no debemos olvidar cómo en los espacios occidentales de la Academia ocurrió la división intelectual del trabajo. División en la cual, la Lingüística se convirtió en la disciplina dedicada al estudio de las formas gramaticales y semánticas de las lenguas indoeuropeas, mientras que el trabajo antropológico se creyó destinado al estudio estricto de las lenguas no-occidentales de las llamadas “culturas primitivas”. Esto también incluyó, la reconstrucción y "salvamento” de lenguas no-occidentales en peligro de desaparecer. Esta división del trabajo intelectual en muchas ocasiones, encasilló el trabajo antropológico a estar exclusivamente determinado al estudio de las culturas y sociedades no letradas (sin escritura) en nuestro planeta, mientras que se reservaba al trabajo lingüístico tradicional para las sociedades con una tradición de letras y escritura, y con ello, la existencia de lo que se catalogó como una lengua culta. O sea, que los procesos de alfabetización y la jerarquía de estos procesos vino entonces a formar parte de “las áreas” que le correspondían a cada disciplina. Sobre este tema regresaré a una futura discusión en una nueva entrada.